¿Olvidar o esperar? ESA es la cuestión. . .
Es en el momento en el que la persona con la que tan bien te sentías te deja cuando queres olvidar, pero inconscientemente esperas su regreso. Una parte tuya quiere irse y otra quedarse. Sabes que estas sufriendo pero no podes olvidar lo feliz que fuiste. Reflexión. Decidís olvidar: cuando lo ves miras para otro lado. Cuando hablan de él te haces la que no estas escuchando o hablas mal. Queres que piensen que ya no te importa, pero por dentro morís por gritar cuánto lo extrañas. Llega el momento en que te cuentan con quién sale y lo bien que se lo ve. Lo cruzas en la calle. Ríe. La palabra "olvido" te viene a la mente. "Ya se olvido de mí" repetís una y otra vez. Te ve. Se queda como un tonto mirandote a los ojos que por cierto, están tristes. Se cruzan las miradas, miradas que ocultan un "TE EXTAÑO". Confusión... ¿esperar?. Si, seguro va a escribirme. Si, va a querer hablar conmigo. Solo para aclarar las cosas. Si, va a hablarme. Pasan los minutos, las horas, los días. NADA. Desilusión. Tristeza. Llanto. Olvido. Se te presentan nuevas oportunidades pero sin saber por qué... las rechazas. Queres darle celos pero no lo haces. En cambio él, sin querer darte celos ni querer lastimaste... lo termina haciendo. Sábados locos con amigas. Días de semana tristes, sola. Solo música, pero sin poder dejar de mirar esa foto en la que tan alegres se los veía. Juntos. Tan lindos. ¡Olvido olvido olvido olvido olvido olvido olvido! Tanto piensas en el olvido que lo único que haces es recordar. Pasan los meses, él ya tomo un nuevo rumbo. Pudo sonreír. Pudo sin ti. ¿Y vos? Y vos también porque siempre hay un motivo para volver a sonreír, pero no siempre un amor que te haga feliz. Logras dejar de pensar en él todo el tiempo. Ya no te interesa que hace, que no, con quién está, con quién no. Y es ahí cuando vuelve a aparecer. Te escribe. Arriba la autoestima. "¡No me olvido!". Pero no es solo eso. Ahora está solo y arrepentido. Te haces la dura. Con vos no vuelvo más. Ya sufrí bastante... ¿para qué seguir? NO, no más. La espera termino. Ya te escribió, ya sabes que sigue sintiendo cosas por vos. Ahora es tiempo de olvidar completamente. Pasan horas, días, semanas y meses. Tu vida sigue sin él, la suya sin vos. Fiestas, amigos, alcohol, chapes. Aprendes a recordar los buenos momentos sin ponerte triste, a dejar de lado el rencor. Amigos, se hablan y comparten cosas pero... ¿amigos? Indirectas y más indirectas. En ambos quedo una herida sin cerrar y esa esperanza de algún día reencontrarse. Conclusión: el recuerdo puede carcomerte la cabeza. Esperar puede doler más que una puñalada.
Y el olvido... NO EXISTE.
Y el olvido... NO EXISTE.
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